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La alianza público-privada mejora el nivel de vida de nativos de Caaguazú

La CAS-ARP y el Gobierno habilitaron un hospital con más de 7000 atenciones.

Publicación Diario ABC COLOR (Domingo 28 de diciembre de 2014) - La alianza público-privada es una alternativa para cambiar la pobreza en que viven los indígenas. En Caaguazú, la Comisión de Acción Social de la Asociación Rural del Paraguay (CAS-ARP) y el Gobierno han habilitado un hospital que ya atendió a 7.000 nativos y campesinos. Además, en varias comunidades se implementa la ganadería y la piscicultura, que mejoraron el nivel de vida de los indígenas.

La iniciativa de trabajar con los indígenas surgió en el 2008, cuando un grupo de personas sensibilizadas por la realidad que vivían en las calles en pobreza absoluta, decidieron colaborar para dignificar a los nativos. La idea fue propalada en una audición radial y las respuestas de apoyo no se hicieron esperar.

Se eligió el departamento de Caaguazú para focalizar la atención y acompañamiento. Allí la Pastoral Indígena de la diócesis de Coronel Oviedo ya estaba trabajando con los nativos, a la que se sumó la alianza público-privada que permitió habilitar las primeras piletas para que los indígenas se dedicaran a la cría de tilapia, para asegurarse una buena alimentación. En la comunidad Kambay, distrito de Caaguazú, se habilitaron los primeros estanques, donde los nativos recibieron los alevines. Actualmente, 11 comunidades de las etnias mbya, ava guaraní y aché, agrupadas en la Asociación Territorial Pueblos Originarios (ATPO) trabajan en la piscicultura, a la que se sumó la cría de ganado como otra fuente subsistencia.María Yolanda Moreno de Ruíz y Hna. Ramona Espínola

En las 11 comunidades, los nativos tienen actualmente más de 100 estanques y el objetivo es llegar a los 200, contar con refrigeradores y comercializar la tilapia.

Pero la obra de mayor trascendencia que se habilitó en la zona, fue el hospital escuela indígena Tesãirã Rekávo, ubicado en Kambay, a 178 kilómetros al noreste de Asunción. El nosocomio comenzó a construirse en setiembre del 2010 con donaciones entregadas por el ganadero Marcos Oviedo. En la obra civil, la parte privada aportó 750.000 dólares, mientras que la parte pública 500.000 dólares. El Gobierno puso además la electricidad trifásica, el pozo artesiano y la ruta de acceso y estacionamiento.

El nosocomio ya realizó 7.000 consultas a indígenas y campesinos. La provisión de medicamentos también es gratuita gracias al Ministerio de Salud, la Fundación National Cancer Coalition y los laboratorios Éticos, Heisecke, Comfar, la Fundarp, Lasca y otros benefactores.

La provisión de las salas la aportó el Gobierno y también hubo varias donaciones privadas, como la sala de odontología, la sala de ginecología, la clínica móvil para detección de cáncer de cuello uterino. La V Región Sanitaria equipó los consultorios externos de Clínica General, Pediatría, Ginecología y la Sala de Urgencia. Falta equipar la Sala de Radiología, Ecografía y Laboratorio. Cuenta además con una sala para hombres y para niños.

María Yolanda Moreno de Ruiz explicó que esta experiencia demuestra que la alianza público-privada, con el apoyo de la Iglesia, puede dignificar a los indígenas. Otro de los puntales de este acompañamiento es la hermana Ramona Espínola, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.

La acción social llegó en la víspera de Navidad al leprocomio Santa Isabel de Sapucai, donde compartieron música y víveres con los internos.