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“La presidencia del Mercosur o nos vamos”

Horacio Cartes intimó a Argentina tras áspero diálogo con su canciller Hector Timerman

 

BUENOS AIRES (La Nación) -- Una visita a escondidas en Buenos Aires. Declaraciones que no dieron margen para negociaciones y respuestas inflexibles desde varias embajadas. Todo este explosivo cóctel se mezcló en las últimas 24 horas y la integridad del Mercosur volvió a ponerse en grave riesgo con la intimación de Paraguay de no regresar al bloque regional si Venezuela asume el próximo 12 de julio la presidencia pro témpore que hoy está en manos de Uruguay. El presidente electo de Paraguay Horacio Cartes pasó ayer raudamente por la Argentina. Venía de España y de Bruselas por una visita que hizo a la Unión Europea donde fue a pedir respaldo, y dejó en clara su posición para la próxima cumbre de presidentes del Mercosur que se hará en Montevideo. "Paraguay quiere la presidencia del Mercosur, pero no por la presidencia misma; sencillamente es la forma más simple de que Paraguay se pueda reincorporar, y que luego se oficialice el ingreso de Venezuela", dijo antes de regresar a Asunción y pasar brevemente por Buenos Aires.

Hubo quienes mencionaron un tenso y breve diálogo de Cartes con el canciller Héctor Timerman. Otros sostienen que la charla fue telefónica, ya que Cartes sólo estaba de paso en Ezeiza para regresar de Madrid a Asunción.
Fuentes calificadas de la diplomacia paraguaya dijeron a LA NACION que la decisión de Cartes, que asumirá el 15 de agosto la presidencia de Paraguay, es tajante e inamovible: planteó que su país no regresará al Mercosur si Venezuela asume en Montevideo la presidencia pro témpore, que hoy está en manos de Uruguay. Asegura que Asunción tenía que ocupar la titularidad del bloque el primer semestre de este año, pero no lo pudo hacer porque fue suspendida el año pasado tras la destitución del presidente Fernando Lugo. Ante ello, Cartes exige que le otorguen la presidencia del bloque regional para tener "espalda política" en su país y avanzar así con la ratificación del Senado paraguayo en la incorporación de Venezuela al bloque.
Para que no queden dudas de esta postura inflexible, antes de partir de Madrid Cartes dijo a la prensa que exigirá la presidencia pro témpore del Mercosur para Paraguay, ya que "éste es el camino para darle legitimidad al Mercosur. Nosotros hemos dado todo de nuestra parte y estamos abiertos a escuchar cualquier otra idea que no sea la nuestra, pero con el requisito de que se preserve tanto la legitimidad como la institucionalidad de Paraguay y del bloque mismo". Lo mismo repitió a la diplomacia de la Argentina cuando ayer estuvo por unas horas en Buenos Aires.
El actual presidente paraguayo, Federico Franco, no iba a concurrir a Montevideo porque técnicamente su país aún está suspendido del bloque hasta que asuma su sucesor elegido en las urnas, en abril pasado. Tampoco Cartes iba a asistir a la cumbre del Mercosur, ya que para el 12 de julio aún no estará en funciones.
 
DEBATE LEGISLATIVO
El presidente electo de Paraguay cree que si el bloque del Mercosur le diera la presidencia a Asunción y no a Caracas tendría margen para convencer a sus legisladores para que el próximo lunes aprueben en el Congreso la inclusión de Venezuela en el bloque regional. Esta decisión ya fue aprobada hace tiempo por Uruguay, Brasil y la Argentina. De hecho, el año pasado estos tres países, aprovechando la suspensión de Paraguay por la destitución de Lugo, sumaron a Venezuela al Mercosur.
El reclamo de Cartes por la presidencia del Mercosur tensó aún más la situación del bloque regional, y fue visto por algunos como una presión, aunque Cartes aclaró: "El término más fuerte que usamos es el gesto de demostración de buenas intenciones. Nunca exigimos nada".
La Argentina no dio una respuesta firme a los reclamos de Cartes y anduvo con titubeos ante los pedidos del presidente electo de Paraguay. "El silencio significa no, o no sé", expresó ayer a LA NACION un allegado a Timerman, en relación con el planteo paraguayo.
El presidente de Uruguay, José Mujica, que será anfitrión en la cumbre, ya tomó la decisión de avalar la presidencia pro témpore para Venezuela en el Mercosur y lo mismo habría definido Brasil. "La Presidencia pro témpore sigue el orden alfabético, y la venezolana es la próxima. Es lo normal", dijo a LA NACION un diplomático de Itamaraty. A su vez, el ministro consejero de Brasil, Rafael de Mello Vidal, expresó: "Paraguay [debe] aceptar la realidad que es la incorporación de Venezuela al Mercosur y aprobar el Protocolo de Adhesión de este país al bloque".
Así, las puertas se le cerraron cada vez más a Paraguay ante las pretensiones de Cartes.
El embajador de Venezuela en Buenos Aires, Carlos Martínez, no hizo más que alentar la continuidad de Paraguay afuera del Mercosur. "Ya tenemos todo listo para sumir en Montevideo la presidencia pro témpore del Mercosur, así fue acordado por todos y así se va a cumplir", dijo el diplomático bolivariano a LA NACION.
Con este complejo panorama, sumado a la tensión que viven Brasil y la Argentina por los desacuerdos en materia comercial, el bloque del Mercosur una vez más ingresó en una vertiginosa espiral de rupturas y profundas diferencias.